Domingo, Mayo 28, 2017 - 17:06

La "privatización" de la educación.

blog de InocencioML

          SOBRE LA “PRIVATIZACIÓN” DE LA EDUCACIÓN.

          El magisterio oaxaqueño, uno de los sectores  sociales que debe estar perfectamente informado en lo relativo al contenido del  Artículo 3º Constitucional, afirma en su connotación muy a modo, para fines de justificar su ausencia en las escuelas, que la Reforma Educativa privatiza la educación pública y que en  términos constitucionales ha desaparecido la gratuidad de la educación.

          En los círculos  políticos  y sociales del magisterio, es común escuchar expresiones como las siguientes: “…lo  cabrón de  la Reforma Educativa es que va a privatizar la educación”, “…pobrecitos de nuestros hijos y nietos porque al artículo 3º que antes expresaba que la educación debía ser  laica, gratuita y obligatoria; con la Reforma Educativa,  le quitaron la gratuidad...”. Esas y otras expresiones similares pueden apreciarse frecuentemente en los corrillos del gremio. Esto implica el desconocimiento  del contenido del Art. 3º Constitucional reformado.   Tanto se ha repetido por los profesores, que la Reforma Educativa busca la privatización, que incluso ellos mismos han terminado creyéndolo, lo que indica que no han leído íntegramente el Artículo 3º Constitucional que sigue expresando  laicidad,  gratuidad y  obligatoriedad en la educación.

          Para interpretar el contenido de los preceptos constitucionales en su apreciación general, no necesariamente se requiere ser abogado,  así que revisemos el contenido del 3º Constitucional,  sin las connotaciones que pululan artificiosamente entre  los trabajadores de la Sección XXII del SNTE.

          El Art. 3º Constitucional reformado, no es privatizador de la educación; la educación básica sigue siendo laica, lo que se garantiza en la fracción; “I. Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa”. Constitucionalmente sigue siendo gratuita, lo que se avala en la fracción; “IV. Toda la educación que el Estado imparta será gratuita”. Además, el Estado mexicano  cobertura la obligatoriedad en la educación desde preescolar hasta  bachillerato.           La obligatoriedad y responsabilidad del Estado mexicano en la educación, se garantiza en la fracción quinta  y se amplía a otros niveles.  “V. Además de impartir la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, señaladas en el primer párrafo, el estado promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades educativos –incluyendo la educación inicial y a la educación superior– necesarios para el desarrollo de la nación, apoyará la investigación científica y tecnológica, y alentará el fortalecimiento y difusión de nuestra cultura"

          Derivado de la promulgación de la Reforma Educativa, lo que realmente genera escozor es el Servicio Profesional docente en lo relativo a   la evaluación y  el concurso de oposición como base para promoverse a puestos directivos; pues aunque se diga lo contrario en el sentido de que los profesores  no rehúyen  a la evaluación, la verdad es que le tienen un gran temor porque dejará al descubierto las carencias en conocimientos  y necesariamente requerirá de  esfuerzos personales serios para superar las deficiencias. Se intenta evadir a la evaluación señalando que no puede aplicarse una evaluación estandarizada a todos los profesores, como si en las escuelas formadoras de docentes no se abordaran los mismos programas de estudio, o peor aún, como si se careciera de capacidad profesional. A pesar de las condiciones socioeconómicas de cada región; las matemáticas son universales, la metodología, las técnicas y estrategias están al alcance  de todos y si no se conocen, para eso es la evaluación, para que conociendo el estado actual se programe el escenario deseable con  la actualización docente.

          El Art. 73, establece el Servicio Profesional docente,  ley reglamentaria que ha sido promulgada; y por lo mismo, aunque se intente evadirlo, tarde o temprano será de observancia rigurosa, y los profesores que ahora dicen que en Oaxaca, las reformas no pasarán, tendrán que  avenirse a las nuevas reglas laborales, pues no hay estado de excepción. La  certificación docente, ahora obliga al  trabajador a actualizarse constantemente para que pueda desempeñarse como profesor.

          En el artículo 3º,  se sigue conservando la gratuidad educativa pero cambia el estatus laboral del profesor  al condicionar su permanencia  ante grupo,  en función a los resultados que éste obtenga en la evaluación; así mismo,  con la ley reformada, los ascensos a puestos directivos  serán por oposición y no por proceso escalafonario como se ha venido realizando. En el ejercicio del escalafón de Oaxaca, es ineludible para el trabajador la participación  sindical. No  se considera  el desempeño laboral. Para la Sección XXII, en cualquier ascenso  es más importante el activismo sindical que el trabajo en las escuelas. Pero no solamente en los ascensos, sino también en los cambios, en  los procesos de recontratación de los honorarios, en los préstamos, y en general en  todos los beneficios laborales a que  el trabajador por ley tiene derecho; la participación sindical  ha sido convertida por la Sección XXII en un medio de control para simular la democracia. En realidad se trata de una instrumentación  sojuzgadora que exacerba el odiado corporativismo tendiente  a un neofascismo muy a modo, bajo la careta de movimiento democrático. Es en esencia una práctica del “charrismo” que la Sección XXII dice combatir. La expresión vanguardista de los 80 se quedó demasiado corta ante la instrumentación  fundamentalista de la Sección XXII.

          No es difícil entender que la oposición a la Reforma Educativa por parte del profesor, en realidad no es porque se vaya a privatizar la educación,  sino porque no quiere evaluarse ni que se evalúe a los estudiantes; tampoco está de acuerdo en ascender por concurso de oposición, a la vez   rechaza  el Servicio Profesional docente porque implica certificarse periódicamente como apto para ejercer la docencia, tal como se hace en otras profesiones. Con las inserciones constitucionales, las condiciones laborales para el docente, ya no serán las mismas. Esa es la verdadera causa de las protestas.

          En los últimos meses, la supuesta privatización de la educación ha servido como  plataforma para la lucha magisterial. Se expone tendenciosamente como una verdad ante la opinión pública;  los profesores sostienen sin fundamentos que la Reforma Educativa es privatizadora de la educación. La repetición de esta idea  ha hecho de la mentira una  “verdad”.

          En política, la propaganda es un arma efectiva. Los Nazis la usaron para sus fines, conocían a la perfección el principio de la orquestación, donde 

“La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

          A través de diversos medios: volantes, boletines, empresas radiodifusoras,  Radio Plantón, internet, WhatsApp, etc., los profesores han ganado terreno en el sentido de la información, con anterioridad al paro dieron  a conocer a más de 13 mil comunidades oaxaqueñas de los 570 municipios que la gratuidad educativa desapareció, tergiversando el contenido del Art. 3º Constitucional. Afirman que el gobierno,  con la Reforma Educativa terminará haciendo que  el pueblo pague su  educación en preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.

          En la propaganda organizada de la Sección XXII del SNTE, con toda intencionalidad se asevera y repite constantemente, categorizando a la Reforma Educativa  como una acción privatizadora; dicen que no es reforma educativa sino laboral y administrativa. En este sentido hay razón porque efectivamente en esta primera fase, la Reforma Educativa no viene acompañada cuando menos de una nueva propuesta curricular, aunque ya se esté trabajando al respecto. La Reforma Educativa se fundamenta en los mismos programas anteriores agregando entre otros,  los conceptos de calidad y de competencias educativas.

          Evidentemente  el magisterio, no está de acuerdo con las competencias explícitas en el programa de estudios,  a las que considera como un concepto íntimamente relacionado con el neoliberalismo y desde la perspectiva magisterial, las competencias buscan mecanizar la educación. En realidad, las competencias educativas. Basándose en  los fundamentos de la calidad educativa de la UNESCO (conocimientos, habilidades, actitudes y valores),    buscan que las personas actúen con eficacia ante una circunstancia de su contexto, pretenden que el individuo sea capaz de resolver problemas de carácter interpersonal, escolar, social o de otra índole. Esto es, que la escuela debe preparar  al alumno  para su desenvolvimiento en la sociedad; lo que sería ideal. 

          El magisterio a través de la Sección XXII, para darle credibilidad a su aseveración de que la Reforma Educativa es privatizadora, realiza foros y talleres, cuidadosamente planeados, con expositores que deben coincidir totalmente en ese precepto. Cree que les asiste toda la razón. Si alguien habla del Art. 3º  Constitucional en el sentido estricto de su contenido, la Sección 22, se abalanza sobre él para  denostarlo con epítetos denigrantes y  si es parte del gremio, se torna en candidato para aplicarle el principio rector número 20, que deja al sindicalizado imposibilitado para el ejercicio de sus derechos políticos laborales.

          En la propaganda, el magisterio cuida  con particular interés  que la sociedad crea que el “gobierno es privatizador de la educación”; es el enemigo a vencer porque generó la Reforma Educativa. Organizan asambleas con los padres de familia para decirles que están luchando por ellos, para que en el futuro, el pueblo pobre no pague la educación de sus hijos ya que el gobierno está acomodando las leyes para que  las empresas privadas se apropien de las escuelas públicas; les dicen también que la autogestión,  que es un término incluido en la Reforma Educativa, es para acabar con la obligación del gobierno y para generar obligaciones económicas a los padres de familia. 

          La autonomía en la gestión educativa no es sinónimo de privatizar la educación como de manera tendenciosa se da a conocer por los líderes de la Sección XXII del SNTE; se trata de que las autoridades educativas  y padres de familia,  participen en la satisfacción de las necesidades escolares, cada uno  en el ámbito de su competencia. La autogestión no es nueva, se ha venido trabajando por los profesores que se atreven a contradecir los dictados de la Sección XXII y no por este hecho se ha privatizado la educación en esas escuelas. La autogestión escolar o gestión educativa, trata del aprovechamiento de los programas federales; como el Programa Escuelas de Calidad, Programa de Escuelas de Tiempo Completo y Apoyo a la Gestión escolar;  la autogestión tiene por objetivo  que los maestros, padres de familia y autoridades, previa elaboración del proyecto con lineamientos nacionales,  se pongan de acuerdo en qué comprar con el dinero de los programas; equipos de cómputo, proyectores, muebles, libros, cursos, vestuario para actividades artísticas, etc., adquisiciones  cuyo fin es la satisfacción las necesidades escolares.

          Por acuerdo de Asamblea Estatal de la Sección XXII, la dirección sindical prohíbe a sus agremiados que las escuelas participen en estos programas; el magisterio “democrático” los considera programas privatizadores al relacionarlos con la Reforma Educativa, prefieren el abandono de las instituciones  cuya pobreza es evidente, a la elaboración de los proyectos que posibilitan el acceso a  estos recursos económicos. Algunos  profesores  trabajan la autogestión e implementan estos programas, pero siempre con el riesgo de ser sancionados por la dirección sindical, debido a eso  lo hacen siempre de forma oculta para evitar represiones sindicales.

          El magisterio oaxaqueño cree equivocadamente que los padres de familia son sus aliados naturales;  en realidad, hoy muchos padres  no están de acuerdo con las prácticas  de incumplimiento del calendario escolar y   se manifiestan en contra de las costumbres magisteriales  y a favor de una evaluación al sistema educativo oaxaqueño. Los padres de familia sobrellevan el movimiento sindical de los profesores porque no tienen otra alternativa educacional, si pudieran enviarían a sus hijos a las escuelas privadas, esto derivado de la irresponsable conducta laboral de los trabajadores de la educación que abandonan constantemente las escuelas porque para ellos es más importante tener participación sindical que la atención a las escuelas. El puntaje sindical les da derecho a cambios, ascensos, préstamos; la asistencia a las escuelas, nada; sólo el reconocimiento de los padres, pero con eso no satisface sus necesidades profesionales.

          La conducta laboral de los profesores que genera el abandono de las escuelas, se ha venido ejerciendo desde hace 33 años,  la denominan democracia sindical, pero nada es más alejado de ello, la práctica de dejar sin clases a los estudiantes y de despojarlos de su derecho a la educación,  es común y hasta normal en el sistema educativo oaxaqueño; hasta el grado de confundir al patrón, considerando al sindicato como el órgano que rige la vida laboral, haciendo a un lado la rectoría educativa que corresponde a la SEP o al IEEPO en este caso. La frecuencia del activismo sindical en asambleas, marchas, plantones, y congresos;  favorece a las escuelas privadas y deteriora la educación pública. Eso sí que es una práctica privatizadora de la educación.

          Hay padres que se atreven a opinar y a ganan terreno en la defensa de la escuela pública; expresan: ¿quién  delegó al profesor la tutela educativa de nuestros hijos para que diga que lucha por nosotros, cuándo le cedí mis derechos? Y más significativa aún la expresión de otros  padres de familia cuando dicen:

“Profesores: a nosotros déjenos la responsabilidad de asistir a nuestros hijos, con  nuestros propios recursos que aunque pobres, haremos el esfuerzo; ustedes dedíquense a cumplir con su trabajo. No nos vengan con el cuento que luchan por  uniformes,  calzado,  útiles escolares; ¿cuándo se los hemos pedido? Los útiles y uniformes forman parte del programa del Gobierno;  es más provechoso para nuestros hijos que ustedes se dediquen a trabajar, enseñando como debe ser”

          Así, los papás opinan a favor de la educación de sus hijos defendiendo su derecho constitucional y cuestionan fuertemente las constantes salidas de los profesores que diezman el calendario escolar y ponen oídos sordos a la petición de la sociedad que paga con sus impuestos el salario de los profesores. Los docentes dicen que van a reponer, no el tiempo sino los contenidos; eso del calendario alterno es un cuento que ya se conoce. No reponen los días, sino que hablan del abordaje de los contenidos, como si realmente se estuviera trabajando bien; una cuestión es que traten los temas y otra es que los alumnos aprendan. Para el aprendizaje, un elemento indispensable es dedicarles tiempo a los estudiantes, tal como se hace en otros países donde la docencia se desarrolla con mejores resultados.

          Se pregona un Plan para la Transformación Educativa de Oaxaca (PTEO), que contiene tres  programas y dos sistemas. Los invito a que lo lean; si pueden encontrarlo ya que parece guardarse como secreto de Estado, porque a estas alturas la sociedad en su conjunto no conoce lo que el magisterio oaxaqueño propone en el PTEO y pretende volverlo ley sin consenso de los padres de familia; el PTEO ha sido custodiado celosamente, porque según los dirigentes, lo pudieran “piratear”,  como si se tratara de una gran propuesta. Encontrarán que es un plan político sin currícula, sin una planeación de cómo operarlo en cada nivel, sin una organización ni dirección más allá de la estructura sindical y sobre todo carece de un sistema de control de resultados. En las escuelas donde supuestamente se ha piloteado, los resultados educativos en los estudiantes  no son mejores ni en conocimientos, ni en habilidades, ni actitudes, ni en los valores que el PTEO pregona. El alumnado de esas escuelas está en condiciones similares al resto de las instituciones donde no opera el pilotaje del PTEO. No existe mejora en la lectura, en la escritura, en las matemáticas, etc., si no es así, a los resultados nos remitimos, con el instrumento de evaluación de aprendizajes que se juzgue más conveniente y que conste que no se hace referencia a un instrumento estandarizado y mucho menos memorístico, sino de comprensión y aplicación.

          En el PTEO está ausente la currícula, siendo que ésta constituyen la plataforma propedéutica que han de servir al egresado en los niveles subsecuentes, donde no le van a preguntar si estudió con el PTEO, sino que   debe llevar los conocimientos de los programas emitidos por la SEP, que es la instancia reguladora del sistema educativo nacional y única autorizada para establecer los contenidos de aprendizaje; les guste o no a los integrantes de la Sección XXII, ya que son tan dados a rechazar, todo, absolutamente todo lo que proviene de la institución. En esta lógica se tiene derecho a discrepar del PTEO donde varios de sus proyectos aterrizan  incompletos para el contenido curricular.

          El año pasado el Gobierno del Estado de Oaxaca  otorgó a la Sección XXII, 10 millones de pesos  para el pilotaje en aproximadamente 150 escuelas donde el PTEO sería implementado;  fue un derroche económico  infructuoso, donde la sociedad no ha sido informada sobre el uso adecuado de este presupuesto producto de los impuestos;  tal como seguramente ocurrirá con los 15 millones que el gobierno federal ha otorgado  para la capacitación docente en el marco del PTEO.  La verdad es que los impulsores del PTEO, en ningún nivel tienen un informe mínimo de sus resultados en las escuelas piloteadas. Aun así  siguen presentado al PTEO como la gran solución a los problemas educativos de Oaxaca y lo pretenden generalizar. En ningún país del mundo se opera una propuesta educativa sin antes experimentar sus resultados; para eso son las escuelas piloto.

          En los talleres del PTEO, hoy se pretende hacer del maestro un investigador. En este sentido comparto la opinión del Dr. Francisco Covarrubias Villa,  cuando expone que no todo mundo debe  ser investigador, de tal manera que no todos tienen aptitudes para ser músicos, atletas o investigadores; el profesor no está obligado a ello. El trabajo de “investigación”, puede ser superado  con el dominio de la materia por parte del profesor; éste, para poder enseñar algo, primero debe tener pleno conocimiento de la materia; así, debe conocer el español para poder impartirlo. Debe dominar por la vía de la preparación de sus clases,  los temas  de las matemáticas, del inglés, de la historia, etc.,  además del dominio debe dedicarle tiempo y ser persistente en el arte de enseñar, pues la enseñanza es técnica,  arte y estrategia. Todo unido genera que el estudiante aprehenda el conocimiento, pero en ningún esquema está establecido que restándole tiempo al calendario  pueda generar mejor aprovechamiento escolar.

          Los cursos talleres con el enfoque del PTEO se vienen impartiendo a los profesores de educación básica desde hace al menos 5 años, no existe seguimiento y no se observan cambios ni en la metodología empleada por los profesores ni en el aprovechamiento escolar del estudiantado. Todo mundo en la docencia de Oaxaca habla maravillas del PTEO, como si realmente hubieran descubierto el hilo negro, la verdad es que pocos lo han leído integralmente. La evidencia de la ineficacia  del PTEO está en  el aprovechamiento escolar en esas escuelas supuestamente piloteadas, donde los ínfimos resultados dan cuenta del mismo. Comparativamente, la escuela rural de antaño era más eficiente en el aprendizaje de elementos básicos útiles al individuo, que las escuelas de hoy dirigidas en el marco del PTEO. Hoy el sistema educativo cuenta con profesores con mayor grado académico que los maestros de antaño,  pero ni con los posgrados, ni con los talleres que se imparten por la Sección XXII, los docentes obtienen aprovechamientos escolares  similares a los obtenidos en la época de Adolfo López Mateos cuando se editaron los primeros libros por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, para no ir más allá,  a la época de oro de la Escuela Rural Mexicana;  donde la escuela pública con muchísimas carencias en infraestructura y equipamiento, era sinónimo de dedicación y se lograban verdaderos aprendizajes en los estudiantes a través de  la dedicación al trabajo por parte del maestro, y no se le culpaba de los fracasos educativos a las condiciones socioeconómicas, a las políticas gubernamentales, al salario, a la lengua materna, etc.

          Los padres tienen razón al rechazar las políticas magisteriales y los profesores tendrán que realizar verdaderos esfuerzos en el cumplimiento de sus tareas si es que desean rescatar el lugar que han perdido por las políticas del activismo sindical. 

Mtro. Inocencio Michel López.