Miércoles, Mayo 23, 2018 - 11:59

Marionetas que transforman espacios

El grumildo que todos llevan dentro

Exhibirán marionetas en la Central de Abastos

CARINA PÉREZ GARCÍA

Los únicos requisitos para transformar los espacios es que sean oscuros, para posteriormente ser habitados por seres marginados y  criaturas casi monstruosas que han recibido por nombre "grumildos". Estas marionetas surgieron como referencia a todos aquellos personajes que habitan en las zonas sombrías del centro de Lima, Perú, de donde es originaria su creadora, Ety Fefer; a partir del viernes habitarán por 15 días en la Central de Abastos de Oaxaca. 

A partir del 14 y hasta el 28 de febrero, la exposición Los Grumildos, se exhibirá en la Zona Modular Poniente, Modulo "L", Local 15 y 16, de la Central de Abastos de Oaxaca. Llega a la ciudad luego de ser mostrada en el Centro Cultural España, para después de su estancia aquí sea exhibida en Quintana Roo. 

Según López Velarde Pazos, esta muestra ha sido enmarcada en diferentes prácticas artísticas: artes visuales, instalación, espectáculo de marionetas y acto mecánico; es un poco de todo, un todo de nada. De igual forma, los personajes rayan en el límite de lo sórdido, ingenuo, grotesco, divertido, perverso, encantador e incluso pornográfico. 

Las marionetas autómatas que la artista peruana creó son insertadas en un mundo que también ella misma les construye como hogar. Estas criaturas  mitológicas y oníricas exhiben los detalles hiperrealistas y las expresiones extremas de su propia personalidad,  dejan entrever sus sentimientos más íntimos. 

Saúl López Velarde Pazos, coordinador de "El Balcón Dispositivo Parasitario en la Central de Abastos", adelantó, en entrevista, detalles de esta muestra y abundó en la iniciativa que fundó, junto con la actriz y directora de teatro Liliana Alberto.

"El balcón" se apodera del espacio del trabajo que no se espera o de la libre inactividad de los locatarios, donde los espectadores se vuelven participantes en la medida en la que se involucran desde un gesto hasta la proposición o verificación de lo acontecido.

Los Grumildos son una instalación o performance de marionetas mecánicas que abarca todo el espacio que el recinto expositivo le ha otorgado, el cual se transforma, durante el periodo de muestra, en un submundo llamado cabaret. Divididos en grupos, son presentados en vitrinas acompañados de música de cabaret (jazz, blues, chançon française, Kurt Weill, Tiny Tim, etcétera).

Saúl López Velarde hace hincapié en que la naturaleza inclasificable de la obra de Fefer le ha permitido exhibirse en ambientes sorprendentemente diversos, entre ellos: festivales de artes visuales, escénicas, música electrónica o robótica, centros culturales y galerías clandestinas.

"La exposición es controversial, algunos la consideran un poco porno. Pero apela justamente a que todo el mundo tiene un Grumildo dentro de sí. Ety quería una zona roja para exponerlos y nosotros creímos que la Central de Abstos es el espacio ideal."

El coordinador del Balcón apuntó que Ety no descuida ningún detalle. Pasa horas, incluso días, dándole vida a cada una de sus criaturas: color, movimiento, personalidad e incluso, se involucra de manera íntima y personal con el desarrollo del montaje de los escenarios. Para el espectador, estos seres, casi mitológicos, generan distanciamiento e identificación, una constante lucha dual que perdura a lo largo de todo el recorrido.

Mundo poblado y separado de la realidad

Su mundo se revela similar al estado onírico, en donde las palabras no son necesarias, un espacio que se sume en una conciencia dormida, donde los terrores se descargan y el cuerpo se redime de las ataduras terrenales.

Estos seres humanos (si es que se les puede llamar de así a estas abstracciones), han sido separados de la realidad, de la rutina moralmente aceptada para emprender una práctica sobrecargada de acciones que los impulsa a existir, sin detenerse por las limitaciones o las consecuencias. Las cosas que suceden en el mundo de los Grumildos ocurren por una necesidad inmanente, la carnal, y sin una fuerza que los suprima se hallan liberados por entero de las ataduras que no se anclen en el contexto de la propia voluntad.

Aún así, estos seres extraños al ojo humano siguen manteniendo la escencia de la niñez; para los Grumildos, este mundo de excesos no es más que un juego, un juego macabro y perveso para muchos, que detrás de líneas esconde el alma de un niño cuya existencia depende de una imaginación curiosa, de un despertar. No son bestias, ni pesadillas grotescas, podría decirse que estas criaturas son producto de una mente inocente que mira al mundo de entre lo más bajo, y desde el cual retrata sus impresiones.

¿Cuándo y dónde?

Viernes 14 de febrero, 18 horas, en la Zona Modular Poniente, Modulo "L", Local 15 y 16, de la Central de Abastos de Oaxaca, junto ala ex-rampa de la basura. 

En curso hasta el 28 de febrero, de 11 a 21 horas.

FRASES

"La exposición es controversial, algunos la consideran un poco porno. Pero apela justamente a que todo el mundo tiene un Grumildo dentro de sí. Ety quería una zona roja para exponerlos y nosotros creímos que la Central de Abastos es el espacio ideal".

SAÚL LÓPEZ VELARDE PAZOS, COORDINADOR DE EL BALCÓN

"Desde ese lugar, y gracias al humor, la realidad de estos personajes es reinterpretada y se les confiere una dosis de humanidad. La narrativa queda al antojo de quien las mira, aunque bien puede adaptarse a cualquier área roja de cualquier ciudad del mundo." 

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