Sábado, Junio 24, 2017 - 07:00

Eternizar el presente, la posibilidad del haiku

TEXTO Y FOTOS: CARINA PÉREZ GARCÍA

Cristina Rascón Castro afirma que el haiku trata de ligar el momento presente con la eternidad. Al hablar del poco conocimiento que hay en Latinoamérica del género y los escasos talleres que se realizan del país al respecto, la escritora se mostró congratulada por la respuesta al curso "Géneros breves de poesía japonesa."

Ramificaciones del la poesía tradicional japonesa, llamada haikai, como la tanka, haiku, renga y otras formas interdisciplinarias son las que abordó, junto con los 22 participantes, en los tres días que duró el taller que ofreció en La Calera, en esta semana.

La escritora y traductora de poesía japonesa celebró que en Oaxaca haya personas muy informadas sobre el budismo y haiku: "las personas que respondieron al curso vienen abiertas, sin resistencia a emprender un nuevo género, desprendidos de la teoría occidental de la poesía, que es lo que se necesita para escribir haiku, escribir en blanco. Hay mucha disposición y mucho talento".

En un receso del curso, que se desarrolló en el espacio situado en el Barrio del Ex-marquesado, la miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte se confesó apasionada del tema. Debido a que Rascón estudió en Japón, tiene el idioma y la facilita apreciar el poema original.

La dimensión del haiku

"Es un universo que ha sido mal entendido, en otros países y en otros bien entendido. Ha habido poetas que han adquirido bien las herramientas del género y captado su esencia. Es algo muy necesario que el sepa de dónde viene este fantasma, esta presencia mágica que es el haiku, que entienda en cómo se conforma y a partir de ahí uno como artista incorporarlo a su proceso. Eso les permite ser creativo y tener libertad poética".

Para Cristina el haiku es un átomo poético, un instante revelatorio, que busca se transmitir y fusionar con el universo, dejar de ser para verdaderamente llegar a la esencia. En entrevista relató que no solo es un acto de escritura poética, sino también un acto de contemplación, de meditación y de transformación interna.

Se trata de salir a la naturaleza, dejarse rodear de todo y escribir un haiku, que dentro de sus reglas debe tener 17 sílabas. La escritora lo presentó como una creación que reconecta a quien lo escribe consigo mismo y con el cosmos. La sensación que deja es que se puede regresar a la faena diaria liberado, desapegado y ayuda a entender la vida de una forma más pacífica, calmada y a reducir la perturbación de lo que el ser humano cree que es necesario.

Durante el curso refirió algunos haiku de Tablada y Paz, así como de Benedetti y Borges, aunque agregó que no es común encontrar libros de haikus de autores nacionales y los pocos que hay están en antologías. También mencionó que como género es difícil defender un haiku.

Apuntó que no se conocen mucho los elementos, la técnica, la expectativa, la esencia, es difícil defender si un libro de haiku es bueno o es malo. Pero también hace falta en México y Latinoamérica creación, observación registro y crítica es difícil defender un libro de haiku.

Cristina compartió su experiencia al apreciar el género en Japón, ya que allá, dijo, siempre hay haiku: "es parte de una memoria colectiva, es parte de una actitud frente a la vida, parte de una práctica budista, de dar lo mejor de ti, apreciar la vida; es parte del día a día".

La escritora estudió una maestría en Política Pública en Japón y ahí constató que el haiku se aprende en la primaria, se practica en todos los ámbitos y edades, así como en todos los gremios ocupacionales. Cada quien, continuó, tiene un librito o antología de haiku, ya sea como hobby o como profesión. Hay críticos literarios de haiku, en los periódicos más populares cada domingo publican en su contraportada el mejor de los haikus enviados por los lectores. Es una práctica constante.

En cuanto a la historia de este género japonés, acotó que en el siglo XVI con la waka, en vez de cinco versos dijeron que con tres podrían decir algo, y en esos tres no les interesaba decir qué sentían, sino transmitir qué contemplaban. En el haiku hay desapego hacia el yo, luego empieza a evolucionar el género e introduce elemento humano, luego evoluciona un poco más, hay una evolución histórica y ramificación de temas y estilos.

Rascón Castro concluyó el taller con una lectura de obra de cuentos, poemas y haiku de su autoría, en el Café Central. Hasta el momento tiene publicados cuatro libros de cuento, con uno de ellos ganó el Premio Latinoamericano de Cuento, que emitió la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

Cristina Rascón viajara a Brasil el próximo 15 de octubre, invitada por la Fundación Sacatar a su programa de residencia artística internacional impartiendo un taller literario en el Instituto Cervantes. Antes de este viajé estuvo en Oaxaca gracias a la colaboración del escritor y filósofo, Leonardo da Jandra, la pintora, Agar García, el pintor Guillermo Olguín, el Colectivo Central y La Calera.El dato: El haikai no es plural de haiku, el haikai es toda la poesía japonesa que tenga métrica de cinco y siete. El haiku es un poema de 17 sílabas con una serie de reglas, con una palabra estacional que une presente y eternidad, es uno de los estilos dentro de la poesía tradicional japonesa y esa poesía tradicional se llama haikai.

+DE

Cristina Rascón Castro (Sonora, México, 1976)

Es escritora y traductora literaria. Maestra en Política Pública Comparada por la Universidad de Osaka, Japón, licenciada en economía por el ITESM Campus Monterrey y con diplomado en Estudios Asiáticos en la Universidad de Estudios Extranjeros de Kansai, Japón. Autora de los libros de cuento Hanami (Tierra adentro, 2009), Cuentráficos (ISC, 2006), El agua está helada (ISC, 2006) y Puede que un sahuaro seas tú (FORCA, 2009); como traductora de poesía japonesa del libro Sin conocer el mundo (Plan C Editores, 2007) y del libro de divulgación Para entender la economía del arte (Nostra ediciones, 2009).

Recibió el Premio Latinoamericano de Cuento Benemérito de América, el Premio Libro Sonorense de cuento y el Premio Literatura Regional del Noroeste, entre otros primeros lugares en cuento y poesía a nivel nacional. Ha obtenido apoyos de FECAS y FONCA para creación de cuento y novela, así como en traducción literaria. Participó en talleres y congresos de haiku en Japón y Canadá, siendo antologada en los géneros de haiku, tanka, poesía, microrrelato y cuento a nivel nacional e internacional. Tiene inéditos los libros de haiku: "Zoológico de palabritas", para niños y "Huye el reflejo", de haiku contemporáneo.

Es consultora para las Naciones Unidas en Viena, Austria, donde dirige el taller de creación literaria de la Embajada Mexicana. Imparte cursos de creación literaria, literatura japonesa y haiku en instituciones mexicanas, como FLM, CENART, UAM, CECUT, FIL entre otras. En 2011 es invitada por la Casa de Escritores de Shanghai y en 2012 por Fundación Sacatar en Brasil, para sus programas de residencia artística internacional. Es Miembro del Sistema Nacional de Creadores en México (SNCA) del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).En construcción: www.cristinarascon.com.mx

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