Miércoles, Junio 28, 2017 - 16:19

Tragedia, éxodo y poligamia triqui

OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO/FOTOS: MARIO JIMÉNEZ LEYVA / ENVIADOS

Valle del Rio San Pedro, Putla Villa de Guerrero, Oax.- La tragedia por el éxodo de esta comunidad triqui, alcanzó a dos mujeres quienes compartían el mismo techo y al mismo esposo.

“Nos vamos las dos, ¿qué otra cosa podemos hacer?; tenemos que seguir juntas”, dice doña Leticia Vásquez Ramírez, la segunda esposa de Eulogio López Aguilar, asesinado junto con otros dos pobladores en mayo pasado.

De acuerdo con los usos y costumbres, el hombre triqui puede tener bajo el mismo techo a las mujeres que quiera con sus respectivos hijos, pero siempre y cuando ofrezca una vida decorosa a todos ellos.

Siguiendo esta costumbre, Eulogio López Aguilar casó primeramente con doña Amada López Reyes con quien procreó siete hijos. Después, hizo lo mismo con doña Leticia, con quien tuvo otros tres hijos.

Amada, la primera esposa, originaria de Guadalupe Tilapa, hablante únicamente de la lengua triqui, aparenta unos 50 años. Viste blusa rosa y falda azul. “Si mi esposo, (era) ‘Ulogio’; pero también (tenía a) otra mujer”, apenas musita, con un difícil castellano.

La segunda esposa, oriunda de Santiago Juxtlahuaca, de 30 años de edad, habla un poco más el castellano. También viste blusa rosa y falda azul.

“Me casé con ‘Ulogio’, un triqui, no hace mucho, era más grande que yo, tenía como 50 años; no sé donde me conoció, donde me vio, pero me vio. Me fue a pedir y me llevó a vivir a Guadalupe Tilapa; ahí estaba con su otra mujer”, cuenta.

Esta situación, no incomodó a Leticia porque la poligamia se acepta en el pueblo triqui.

“Vivía con ellos (doña Amada, don Eulogio y sus hijos) en Guadalupe Tilapa. Con las dos vivía (el esposo); no había problemas”, señala.

---¿No había problemas entre ustedes, las dos esposas, y los hijos?

---No, no hay problemas; nos llevamos bien.

---¿Nunca se han peleado ustedes?

---No, nunca; nos ayudamos en la casa. A cuidar a los hijos.

---¿Y los hijos, también se llevan bien?

---Si, bien.

Don Eulogio alimentó a las dos esposas y a los 10 hijos sin ningún problema.

---¿Y cómo le hacía para mantener a las dos familias?

---Quien sabe como le hacía, no nos decía. Pero estábamos bien.

Las tribulaciones comenzaron cuando Eulogio empezó a enfrentar problemas con los demás pobladores de Guadalupe Tilapa. Aunque ninguna de las esposas, conoce claramente el motivo de los conflictos.

“Por problemas, lo corrieron de su pueblo. No sabemos qué pasó, pero tuvimos que salir y venir hasta acá, (pero) ya nos tenemos que ir porque nos quieren matar como a él”, refiere.

---¿Y se va con la otra esposa?

---‘Pos’ si, ¿a dónde nos podemos ir?

---¿No se piensa casar otra vez?

---No ya no, ya tengo mis niños. Me llevó bien con la otra señora, nos vamos a quedar juntas; así lo quiso ‘Ulogio’.

Otra vez nos tenemos que ir 

“Con mi hermano (Jaime Ramírez Martínez), mi esposa y mis cuatro hijos salimos de San Miguel Copala; no nos querían adentro quien sabe por qué. La autoridad (municipal) me molestaba, si andaba de borracho y hacía problemas, me metían a la cárcel; nos pedían hasta 20 mil pesos y si no se pagaba, entonces me dejaban hasta 15 días allí. Como no queríamos hacer lo que ellos querían, nos amenazaron, nos dijeron que teníamos que salir del pueblo si no nos mataban. Nos salimos, llegamos aquí y matan a mi hermano; ahora otra vez nos tenemos que ir”: Paulino Ramírez Martínez.

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