Viernes, Noviembre 24, 2017 - 06:44

Se manifiestan contra impunidad en Copala

Profesores de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), seguidores de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) e indígenas triquis del campamento de desplazados del municipio autónomo de San Juan Copala, establecido en el portal del Palacio de Gobierno, marcharon ayer para demandar castigo al crimen de los activistas, la mexicana Beatriz Alberta Cariño Trujillo y el finlandés Jyri Jaakkola Antero, cometido por un grupo paramilitar de la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort), al atacar una caravana humanitaria, el 27 de abril del año pasado.

"¡Bety vive, la lucha sigue!", "¡Copala vive, la lucha sigue!", corearon los participantes

La protesta, salió sobre la Carretera Internacional "Cristóbal Colón", frente al mercado Las Flores y terminó el zócalo.

En un mitin, frente al Palacio de Gobierno, Reina Martínez Flores, vocera del campamento de desplazados, dijo que el Estado mexicano "ha hecho todo lo posible por mantener la impunidad" de los grupos paramilitares quienes han atacado al municipio autónomo de San Juan Copala.

Pues, aunque el líder del grupo paramilitar Ubisort, Rufino Juárez, responsable de la muerte de Bety y Jyri, "prácticamente ha confesado su autoría en los medios de comunicación, la PGR no lo puede localizar", señaló.

Además, destacó que tampoco ha dado alguna respuesta a la demanda del regreso de los desplazados a su lugar de origen, a pesar de las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización Estados Americanos (OEA) en favor de los habitantes.

Mientras el Estado mexicano sigue su política de coexistencia pacífica con los paramilitares, los habitantes de San Juan Copala siguen desplazados después de haber pasado por un cerco de sangre y balas que duró 10 meses, asentó.

Mencionó que los indígenas triquis desplazados duermen en la calle, los heridos siguen sin atención médica y los paramilitares siguen asolando la zona estableciendo retenes, tomando palacios municipales y manteniendo sus amenazas de muerte contra los habitantes del municipio autónomo.

Ante esto, resaltó que las mujeres, los niños, los ancianos y hombres del campamento de desplazados han decidido salir en marcha-caravana el 23 de mayo próximo a la Ciudad de México, "para denunciar que en este país no hay justicia, ni gobierno, ni leyes que se respeten, ni para los pueblos indígenas, ni para el resto de la sociedad".

"Caminaremos los 500 kilómetros para explicar la situación en que vivimos después de que grupos paramilitares nos mantuvieron durante 10 meses cercados militarmente, sin que ninguna autoridad interviniera y finalmente nos desalojaran a sangre y fuego, y se apropiaron de la comunidad".

Hizo un llamado a la sociedad, a las organizaciones civiles y a los medios de comunicación a estar atentos y apoyar esta marcha-caravana y poder romper el cerco de silencio y marginación impuestos por el Estado mexicano.

"Recordaremos y exigiremos justicia por Bety Cariño, Jyri Jaakkola, Timoteo Alejandro, su esposa Cleriberta y por las decenas de asesinados por su sueño modelo autonómico de organización indígena", asentó.

 

 

OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO/Foto: MARIO JIMÉNEZ LEYVA

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