Miércoles, Junio 28, 2017 - 16:10

Da MULT nueva oportunidad a gobierno

Apenas atisbaba el sol y ya miles de almas colmaban la explanada del mercado zonal de Santa Rosa Panzacola, al poniente de la capital oaxaqueña. Niños, ancianos, mujeres, hombres con huaraches y de piel curtida, se alistaban para marchar y exigir justicia por el crimen de Heriberto Pazos.

Megamovilización del MULT que sus dirigentes calculaban de 40 a 50 mil personas, mientras que un reporte de Tránsito Municipal aseguraba que serían 12 mil almas. Lunes en que la ciudad de Oaxaca fue el obligo de la diplomacia en México. Día friolento.

Provenientes de la Costa, la Cuenca, el Istmo, los Valles Centrales y, principalmente la Mixteca, llegaron desde la noche del domingo en unas 70 unidades de motor. Pernoctaron en la intemperie y a las siete de la mañana ya estaban formados para salir hacia el Centro Histórico.

Compleja organización, formar en tres filas a quienes minutos antes habían consumido su alimento cotidiano, tortillas, frijoles, agua y acaso refresco. Cerca de las ocho de la mañana salió la parada que en su trayecto abarcaría por lo menos tres kilómetros. Pancartas, mantas, pendones y gritos.

"¡Heriberto no murió, el gobierno lo mató!". "¡Justicia, justicia, el MULT quiere justicia!". "¡Heriberto vive y vive, la lucha sigue y sigue!". Huipiles rojos al frente, con mujeres de la zona triqui. Colorida movilización que abarcó la avenida Oaxaca, cruzó por la calzada Madero y llegó a la avenida Independencia.

 

EVADEN ZÓCALO

A punto de entrar por la Alameda de León, el contingente se desvió por J.P. García y tomó Hidalgo en sentido contrario, para salir por la parte sur de la Alameda, donde llegaron a las 9:33.

Evadieron el zócalo. "Fue un acuerdo de la propia dirigencia, no nos obligaron", diría más tarde Uriel Díaz Caballero, el representante de la organización.

En la esquina de Independencia con García Vigil, un pequeño incidente. Un chofer con un Corsa rojo, placas estatales, intentó sumarse a la marcha. Los gritos de repudio iniciaron. "¡Es de la esposa de don Heriberto, traigo a su esposa!", gritaba desesperado el hombre.

"¡Hazte a un lado!, ¿qué no ves que todo mundo camina? ¡Bájate y camina como todos!", le devolvió Thorvald Pazos, uno de los dos vástagos de Heriberto.

A la cabeza de la marcha los líderes visibles, Rufino Merino Zaragoza, Uriel Díaz, Santiago García, entre otros. Entre la multitud, la familia del extinto líder del MULT; Migdalia Pineda, la esposa; Saúl Pazos, el otro hijo. Martha, Lucha, entre otras, cabizbajas, serias.

Doblaron por Morelos, para posesionarse de la Plaza de la Danza, donde comenzó el arribo cerca de las diez de la mañana. Una proeza organizar a los miles para colocarse en las gradas. Gritos de desesperación del hombre con el megáfono. Con huaraches, con pies descalzos; niños al hombro; uno que otro en silla de ruedas, todos fuero colmando la plancha de cantera.

Después de las 11:30 apenas terminaba de llegar la retaguardia. Calles aledañas, el jardín Sócrates, la explanada de la iglesia de La Soledad, fueron insuficientes para los marchistas.

 

JUSTICIA, INSISTEN

Media hora de espera de los funcionarios estatales. Por fin llegó una representación, encabezada por el secretario de Gobienro, Jesús Martínez Álvarez. Curtido en la política, arribó con camisa de manga larga azul cielo y pantalón de vestir azul marino. Sin gorra o sombrero, pese al quemante sol del medio día, que no terminaba de ahuyentar al frío.

Vinieron los mensajes en el mitin. El ex diputado local, primero del PUP, Rufino Merino Zaragoza, lanzó arengas: "Queremos justicia. No más engaños. Nuestra gente quiere que se esclarezca el crimen de Heriberto".

Luego reviró: "hemos consensuado con la dirigencia política y con el MULT, que le vamos a dar una nueva oportunidad al gobierno. Queremos ver que efectivamente nos cumplan".

Vino luego Uriel Díaz, ya sin la tradicional barba: "el 10 de abril pasado el gobernador Gabino Cué nos prometió que habría justicia, que se castigaría a los responsables; seguimos esperando, su negativa nos preocupa porque a lo mejor existen intereses para seguir encubriendo a los criminales".

Puntual y apaciguadora de Jesús Martínez Álvarez, quien alabó la trayectoria de Beto Pazos. Apaciguó ánimos. Criticó a los líderes que solo medran y chantajean al gobierno. Unos metros hacia el poniente lo escuchaban atentos Pedro García y Florentino López, del FPR.

Al final, una mesa de trabajo con la representación, para sellar el compromiso. A las 13:00 horas comenzó a disolverse la manifestación. Una hora después, sólo montones de basura quedaron de la multitudinaria marcha, que sólo provocó caos vehicular y, como siempre, irritación social.

 

ISMAEL GARCÍA M./FOTOS: CARLOS ROMÁN VELASCO

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