Miércoles, Marzo 29, 2017 - 11:12

800 asesinatos en la región triqui, en 30 años

El conflicto social que se vive en la región triqui de Oaxaca, en los últimos 30 años, ha dejado como saldo 800 muertes de mujeres y hombres, niños y adultos, muertos de forma violenta, refirió el comité administrador de la Casa Cultural de la Nación Triqui "Heriberto Saúl Pazos Ortiz", integrantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT).

Emelia Ortiz García, es originaria de San Juan Copala. La violencia la obligó a huir y refugiarse en tierra con costumbres y formas de vida diferentes a la suya. La violencia, también le arrebató a su hermana Ana Lucrecia, de sólo 14 años de edad. La menor fue hallada muerta en el río, previo a ser amenazada de muerte, junto con sus hermanas, por denunciar la desaparición de sus primas.

En el marco de la celebración de los fieles difuntos, los integrantes del MULT, confiaron en que pronto llegará la calma y la unidad a esta zona, y apostaron al rescate de la cultura y tradiciones para dirimir diferencias.

En este marco, los integrantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui, recordaron a su líder Heriberto Pazos Ortiz, con un altar levantado a la usanza de San Juan Copala.

La imagen del extinto líder fue alumbrada y sahumada en el altar en exhibición en la Casa Cultural de la Nación Triqui "Heriberto Saúl Pazos Ortiz" ubicado en Tinoco y Palacios, en el Centro Histórico.

Las fiestas de Todos Santos en San Juan Copala, inician desde el 15 de octubre y culminan hasta el 9 de noviembre. Durante todo este tiempo, un aire solemne y de gran sincretismo, envuelven el ambiente.

Hombres, mujeres y niños, todos por igual participan en la elaboración del altar de muertos, el cual encierra todo un significado espiritual y de comunión con los que ya no están en este mundo.

Juan Domingo Pérez Castillo, originario de la región triqui, refiere que el 31 de noviembre está dedicado a los "angelitos", es decir a quienes fallecieron siendo niños, el uno de noviembre es dedicado a todos santos y el dos a los que fallecieron con violencia porque fueron asesinados.

El altar se coloca sobre una mesa. Tanto en la parte de abajo como en la de arriba se colocan de frente, unos arcos que simulan la entrada al cielo, y al infierno en la parte de abajo, por si fuera el caso en que el difunto obró mal en vida.

Para los originarios de la región triqui, el número nueve encierra presagios de buena para los muertos y mala suerte para los vivos, es por ello que al servir los platones de comida, cada uno es acompañado por nueve totopos.

El altar también se hace acompañar de bebidas embriagantes o refrescos, según acostumbrara a tomar el difunto.

Como en cualquier altar tradicional, se colocan veladoras y fotografías de los seres queridos, fruta, platillos tradicionales propios de la región, dulces para los más pequeños.

Todo aquél que visita el altar, es convidado a tomar una cerveza, pulque o mezcal. El primer trago es ofrecido a los difuntos, lo cual se hace regando un poco de bebida al piso.

EL DATO

5 de agosto, el más reciente caso de violencia en la región triqui. En este hecho fueron asesinados Álvaro Jacinto Cruz, Francisco Ramírez Merino y José Luis Ramírez, originarios de Agua Fría Copala, militantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI).

 

CITLALLI LÓPEZ

Relacionado