Miércoles, Marzo 29, 2017 - 10:59

Turbio descuido

Obra anunciada con bombos y platillos, inaugurada hace más de dos años por el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa y cuya inversión representó la erogación de 140 millones de pesos, se utiliza hoy al 50 por ciento de su capacidad, debido a la desidia de los municipios que fueron contemplados para ser beneficiados.

Se trata de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) construida en San Juan Bautista, La Raya, en el municipio de Santa Cruz, Xoxocotlán, misma que da empleo a 30 personas que conforman un equipo multidisciplinario de biólogos, químicos, mecánicos, eléctricos e ingenieros.

Proyectada para tratar 600 litros de aguas negras por segundo, en la actualidad sólo procesa entre 250 y 300 litros, debido a que de los 13 municipios que se supone ya deberían estar conectados, sólo Oaxaca de Juárez aprovecha el moderno complejo construido en una superficie de cinco hectáreas colindantes con el parque El Tequio y el Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

La operación de la PTAR cuesta al estado un millón 800 mil pesos mensuales y el agua tratada no es aprovechada en su totalidad. Una parte se regresa al río Atoyac para reactivar los mantos freáticos del afluente; otro tanto, es aprovechado por la administración de la terminal aérea para el riego de sus áreas verdes.

La mayor parte de estos recursos se destina al pago de la energía utilizada para mantener los tres reactores con los que cuenta y que son estanques donde se tienen instalados páneles de difusores de oxígeno para mantener el proceso "natural" de saneamiento mediante lodos activados.

Para los municipios, el uso del líquido se limita a la capacidad que éstos tengan para su traslado, pues de acuerdo a la explicación de los técnicos de la PTAR, éste resulta costoso.

Es decir, el aprovechamiento que se hace de esta obra es aún mínimo y más cuando los municipios contemplados para ser beneficiados no han priorizado los trabajos de conexión, aún y cuando está establecido que para este 2010, las ciudades con un número igual o mayor a dos mil 500 habitantes, forzosamente deberán contar con un sistema de tratamiento de aguas residuales.

Lo anterior, con base en el decreto publicado el 17 de Noviembre de 2004, con referencia a la Norma Oficial Mexicana NOM-001-SEMARNAT-1996.

En el documento quedó establecido como fecha límite para su aplicación el primero de enero del presente año y que los municipios que no cumplan la normatividad en los plazos establecidos, serían sancionados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Las multas van, según el decreto, de cinco mil a 20 mil salarios mínimos vigentes en el Distrito Federal. Pero al momento, la Conagua no ha aplicado ninguna multa a los ayuntamientos ya referidos.

Margarito Castellanos Hernández, jefe del departamento de operación y mantenimiento de la Comisión Estatal del Agua (CEA), explicó que la PTAR recibe aguas negras de Oaxaca de Juárez, San Antonio de la Cal, Santa Lucía del Camino, San Sebastián Tutla-El Rosario y Santa Cruz Xoxocotlán, primordialmente, aunque los tres últimos se encuentran "parcialmente conectados". El resto, está en proceso.

El funcionario estatal aceptó que lo que hace falta es establecer un programa para reutilizar el agua tratada en sistemas de riego, principalmente. Al respecto, señaló que luego de la instalación de la PTAR fue contemplado un proyecto para construir un sistema de riego para las comunidades cercanas a la planta; sin embargo, dijo, la crisis económica que azota al orbe no permitió cristalizar la propuesta.

Castellanos Hernández lamentó la desidia hasta ahora mostrada por los municipios de Valles Centrales que no han priorizado los sistemas de conexión a la planta que utiliza un sistema de lodos activados para sanear en un máximo de eficiencia del 95 por ciento las aguas negras en esta región.

Por otra parte, confirmó que aún no existe un proyecto concreto para la utilización de los lodos, materia orgánica que resulta del tratamiento de las aguas negras, por lo que se almacenan en la bodega de la PTAR.

Este material puede ser utilizado como abono para cultivos, pero ni eso es aprovechado. Los lodos se quedan en la parte trasera del complejo y un trabajador los rocía con cal para evitar la generación de moscas o que se reactiven las bacterias con las lluvias de la temporada.

El municipio que ha mostrado interés por aprovechar lo que muchos consideran los desechos, ha sido San Pedro Huixtepec, a donde se está enviando una parte para mejorar la pobreza del suelo y obtener mejores cosechas.

Funcionamiento del sistema

La PTAR funciona mediante el sistema de lodos activados y se da a partir de bacterias aeróbicas que digieren la contaminación de origen orgánico.

La principal diferencia entre estos procesos, es la forma en que se suministra el oxígeno necesario para la respiración de las bacterias.

Las aguas negras son captadas por un colector, después de eliminar la basura inorgánica, el líquido se envía a la planta de tratamiento de Lodos Activados de Oxigenación Total de Sólidos Suspendidos (LAOTSS), en donde se elimina más del 95 por ciento de los contaminantes. Posteriormente el agua es clorada.

"Mediante el sistema de Lodos Activados, favorecemos las condiciones adecuadas en cuanto al suministro de materia orgánica y oxígeno", explicó el gerente de la PTAR, José López López.

Los enemigos

La PTAR también enfrenta la falta de planeación en las construcciones que se realizan en la ciudad de Oaxaca específicamente. Sobre todo en cuanto a las remodelaciones de calles que se realizan.

Y es que al no existir un sistema de captación y conducción de aguas pluviales, éstas se mezclan con el drenaje sanitario. "Resulta lo mismo", indicaron los especialistas.

El agente que mayor contamina y afecta el funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales es el aceite de cocina que se cuela a los sistemas de drenaje. Así como el aceite automotriz que los talleres mecánicos vierten a la calle sin ningún tipo de consideración.

Además de la arena que arrastra el agua de lluvias hacia las alcantarillas que finalmente se unen a la misma red y la falta de cultura de la ciudadanía para separar la basura. "Llegan al cárcamo, son como una especie de lija", explicaron los técnicos. Lo anterior, incrementa los costos de mantenimiento de la PTAR.

Lo que hay que hacer:

Para el jefe del Departamento de Operación y Mantenimiento de la Comisión Estatal del Agua (CEA) es necesario, urgente e indispensable, comenzar a pensar en un proyecto integral que permita la reutilización del agua tratada y evitar que ésta sólo sea arrojada al cauce del Atoyac, como actualmente se hace.

"Ya tenemos la planta, ya estamos tratando la mayor parte de aguas, ya se está generando agua residual tratada, lo que sigue es encauzar los proyectos de reutilización", puntualizó.

Así, dijo, es preponderante encabezar un aprovechamiento productivo del agua. Sin embargo, aceptó que el costo es elevado para el transporte y a pesar de que el gobierno del estado cuenta con infraestructura, ésta no es suficiente, aceptó.

También sostuvo que es necesario crear una nueva cultura sobre el aprovechamiento y reuso del agua tratada; "hay mucha gente que por el hecho de venir de una planta tratadora le pone una barrera y esas barreras hay que estar venciendo, pero es un proyecto que tiene que avanzar paulatinamente".

Los incumplidos:

Xoxocotlán, Santa Lucía del Camino, San Jacinto Amilpas y Santa Cruz Amilpas, San Antonio de la Cal, San Agustín Yatareni, San Sebastián Tutla, San Agustín de las Juntas, Ánimas Trujano, Santa María Atzompa, San Pablo Etla y San Andrés Huayapam.

De éstos, el único que se encuentra totalmente conectado es Oaxaca de Juárez. El resto presenta avances entre el 30 y el 50 por ciento apenas.

El puente

El agua tratada se vierte actualmente al lecho del río Atoyac para reactivar los mantos freáticos. Con lo que una gran cantidad de líquido, cuyo tratamiento cuesta al estado un millón 800 mil pesos mensuales, no es aprovechado para regar parques, jardines y camellones.

En números

  • Inversión: 140 millones de pesos
  • Costo mensual: un millón 800 mil pesos
  • Empleados: 30 en promedio en tres turnos
  • Superficie: cinco hectáreas, utilizadas 2.5
  • Municipios a beneficiar: 13, el 90 por ciento parcialmente conectado
  • Capacidad de procesamiento: 600 litros por segundo (800 en tiempos extraordinarios)
  • En la actualidad: Procesa entre 250 y 300 litros por segundo
  • Población que debería beneficiarse: 446 mil 913 habitantes

por MARIANA SAYNES BÓSQUEZ

fotos: MARIO JIMÉNEZ LEYVA

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